Alfred Cooper participó en la entrega de credenciales de acceso a hospitales

Hoy en La Moneda, el Ministro Secretario General de la Presidencia, Cristian Larroulet, junto al subsecretario de Redes Asistenciales, Luis Castillo, y la subsecretaria de Gobierno, María Eugenia de la Fuente, entregaron las primeras credenciales para respaldar la labor de asistencia espiritual de los ministros de culto en todos los servicios de salud del sistema público. Como es sabido, no siempre los pastores, obispos, rabinos o sacerdores tienen las facilidades para atender a los enfermos en los hospitales o centros asistenciales, a pesar de que la Ley está de su lado.

Al respecto, el capellán Evangélico de La Moneda, pastor Alfred Cooper comentó: “Me encantó el espíritu del Ministro Larroulet al proclamar que es el fruto de mucho trabajo de la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos (ONAR) y muchos líderes religiosos de todo tipo, y que da este resultado conjunto, definitivo y ante la Ley, con la coordinación de 3 ministerios dando respaldo al acceso a todo lo que es asistencia espiritual en los hospitales. Es un adelanto y que ¡por fin! se concreta, porque hace tanto tiempo que se venía arrastrando esta cosa. Me encanta ver la concreción de medidas”.

Celebración de Navidad en La Moneda

En unidad cristiana, cada año en el Palacio de La Moneda las diversas expresiones de la familia cristiana (ortodoxa, católica romana, protestante, evangélica) nos unimos con nuestros gobernantes para celebrar el nacimiento de Jesús, la Navidad, fiesta nacional de un pueblo creyente que se vuelca a festejar en familia en fin de año. ¿Y qué celebramos? Pues un evento que a primera vista es insignificante, local, ocurrido en un establo de Belén, acompañado de anónimos pastores, protagonizado por una sencilla familia judía. Evento que, sin embargo, cambió la historia, las naciones, nuestras vidas: el nacimiento de Jesús el Mesías, o en buen castellano, Jesucristo. Recibimos esta valorada invitación al final de un año de intenso y, a veces, ingrato trabajo sirviéndole a él y a nuestra patria. Un breve momento para detenernos, agradecer, reflexionar en nuestro caminar, sin duda arrepentirnos privadamente de nuestras faltas y omisiones, y buscar su ayuda, su Salvación, su Reino misericordioso y generoso para el futuro.