¿La educación que recibimos es verdaderamente neutra?

En muchos países del mundo hablar de Dios es considerado como un atentado a la neutralidad de la educación. Además, incluir a Dios en la educación es considerado una interferencia en la misma, ya que en muchos países la educación es definida como secular y laica. Sin embargo la observación que surge casi de manera obvia es que detrás de cada trozo de educación hay una cosmovisión que la condiciona, el incluir a Dios en la educación diaria nos llevaría a concluir en el mundo occidental acertadamente que estamos hablando de una perspectiva bíblica, es una cosmovisión definida y por lo tanto, no es neutral.

Al mismo tiempo dejar a Dios de lado y colocar al hombre como principio, centro y fin de todas las cosas tampoco es neutro porque significa que hemos adoptado como cierta una línea de pensamiento humanista que no es religiosa pero no deja de tener una tendencia bien definida con su propio manifiesto humanista de 1948 que tenía como uno de sus principales signatario a John Dewey que coincidentemente fue uno de los educadores que marcó tendencia en USA durante primera parte Siglo XX.